Rusia ha intensificado su campaña militar en Ucrania, ganando un territorio significativo en las últimas semanas y preparándose para una posible segunda fase de agresión. Estados Unidos está debatiendo si suministrar a Ucrania misiles de crucero Tomahawk, que podrían apuntar a casi 2.000 instalaciones militares rusas.
Los expertos argumentan que proporcionar estos misiles no escalaría el conflicto, sino que contrarrestaría el uso de armas de largo alcance por parte de Rusia. Mientras tanto, se han llevado a cabo conversaciones de alto nivel entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, con ambos lados promoviendo sus narrativas.
La situación sigue siendo tensa, con la OTAN y los países vecinos monitoreando de cerca el aumento militar de Rusia.
.Sea el primero en responder a esta discusión general .
Únete a más conversaciones populares.